Una jornada de compras en Cannes no estaría completa sin una visita a la calle Meynadier. A dos pasos del mercado de Forville y del Vieux-Port, la principal arteria comercial de la ciudad es una parada imprescindible. En esta calle adoquinada y peatonal, podrá tomarse todo el tiempo que quiera para admirar e inmortalizar la belleza pintoresca de sus rincones antes de degustar un café en una terraza. Boutiques de diseño, vinotecas, tiendas de recuerdos y comercios locales se suceden tras las coloridas fachadas. Un lugar típico de Cannes que mezcla lujo y autenticidad.