Llamada la gran campana, la puerta de Saint-Éloi es uno de los últimos vestigios medievales de Burdeos. Edificada en el siglo XV, fue una de las puertas de la ciudad. Con sus dos torres, escudos de armas y su campana de más de siete toneladas, la imponente torre no ha perdido ni un ápice de su esplendor. Como numerosos edificios de la Edad Media, este símbolo de Burdeos sirvió como prisión. Actualmente, se puede visitar el interior del monumento y la prisión, destinada a delitos menores. Gracias a la guía, podrá conocer cada detalle de este insólito lugar.