Galardonado en 2011 con el Award du Chocolat, el artesano chocolatero Criollo transforma el cacao en una vasta gama de tabletas, bombones y otras especialidades. Los dulces tradicionales como el mendiant, rocher o dulces con las clásicas frutas confitadas, almendras y pralinés se mezclan con creaciones más originales que armonizan con audacia sabores inesperados de té o flores. La elección es difícil, aunque también puede volver una y otra vez como hacen los locales que peregrinan a la acogedora boutique situada a dos pasos del mercado Víctor Hugo. El templo de los regalos deliciosos y de los pecados dulces.