Desde el siglo XVIII, la plaza de la Comédie, a la entrada del Écusson, es el corazón de la vida de la ciudad. Los aficionados a la ópera se podrán informar del programa del teatro de la Comédie, que se puede admirar en la fachada a un extremo de esta amplia extensión peatonal rodeada de cafeterías y restaurantes. Cada año, se organizan aquí numerosas reuniones, del mercado de Navidad a la Fiesta de la Música. Entre eventos oficiales, músicos y bailarines callejeros aseguran el espectáculo concentrados alrededor de la fuente de las tres gracias, que personifican la belleza, la alegría y la fiesta.