En 1965, al escultor marsellés César Baldaccini se le ocurrió moldear en yeso su pulgar para una exposición. Esta reproducción de 40 cm sería la primera de una larga serie. En 1989, el barrio de negocios quiso enriquecer su colección de obras al aire libre. Con 12 metros de alto y 18 toneladas, el Pulgar de la Défense es el más grande de todos los «pulgares». La obra de bronce preside la zona cerca del CNIT y es actualmente la obra más famosa del artista, figura del nuevo realismo, un movimiento cercano al arte pop.